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La “Música Clásica Progresiva” de Wim Mertens

Este es un artículo sobre el compositor belga Wim Mertens que fué publicado el 2 de Junio de 2015 por el músico y escritor Raymond Benson en su blog. El artículo me encantó y me puse en contacto con el autor para pedirle permiso para traducirlo al español y publicarlo en mi blog, el muy amablemente, me lo cedió. 

La publicación original es en inglés y la podéis ver aquí

La “Música Clásica Progresiva” de Wim Mertens 
por Raymond Benson

Uno de mis compositores favoritos es un belga llamado Wim Mertens. Es bastante conocido en Europa, pero no mucha gente en Estados Unidos ha oído hablar de él. Esto me parece un crimen. Con la salida de su último CD, Charaktersketch, Me sentí inspirado para revisar y actualizar un artículo que escribí en 1998 en la revista Progression Magazine. Tuve el placer de conocer a Wim en Bruselas ese año, cuando estaba documentándome para mi tercera novela de James Bond, High Time to Kill. De hecho, incluí a Wim en el libro: la música suena en un restaurante donde 007 y su última novia están cenando. Ella reacciona a la música, Bond pregunta qué es, y ella le dice que es Wim Mertens. Recomiendo encarecidamente que cualquier persona interesada en la música clásica contemporánea, moderna o progresiva busque a Wim Mertens.

Wim Mertens con Raymond Benson

Cuando se le pregunta al compositor belga/flamenco Wim Mertens cómo clasificaría su propia música, levanta las manos con un gesto de desconcierto. "Estas etiquetas cambian de un país a otro," dice. "En España es diferente a México. En una tienda es 'New Age', en otra es 'Nueva Música'. Lo he visto como 'Música mínima' o 'Música contemporánea'. En algunos puntos de venta he visto mis CDs clasificados como 'Clásica', 'Música Pop' y 'Jazz'. Incluso en Bélgica cambia de tienda en tienda. ¿Es algo bueno o malo? No lo sé. No puedo cambiarlo. La única etiqueta que puedo proponer es 'Música Contemporánea'. Es una cuestión complicada que nunca se resuelve." 

Cuando se le sugiere el calificativo de "Música Clásica Progresiva", él se ríe. "¡Esto es nueva! ¡Una nueva etiqueta! ¡No suena muy comercial! He respondido a esa pregunta al menos cincuenta veces. Si digo que mi música se produce en la tradición de la música escrita, no es realmente cierto porque sólo un 80% de ella es música escrita. Gran parte de ella está escrita en el piano, pero también puedo decir que mi música no proviene de ninguna tradición, y eso lo considero más interesante. No me veo limitado por elementos que no hago yo mismo. Esto viene de una larga tradición transmitida de generación en generación -mi padre y su padre, etc.-, así es como prefiero verlo. Trabajo de pieza en pieza y de proyecto en proyecto. La definición es irrelevante." 

Ahí radica la clave de la música sencillamente asombrosa producida por este compositor y músico relativamente desconocido (en Estados Unidos). Los veteranos admiradores del rock progresivo, de la música de cine y de la llamada música clásica contemporánea, podrían decir honestamente que la "música clásica progresiva" encaja ese tipo de gustos. Algunos oyentes seguramente incluirán a Wim Mertens en la misma categoría que Philip Glass, Michael Nyman, Steve Reich, Terry Riley y otros representantes de la música clásica moderna y minimalista. Se puede argumentar que Mertens va más allá de estos extraordinarios talentos al imbuir su obra con más dinámica, emoción, melodía y ambición. Si su música se interpretara con un formato de banda de rock, entraría sin duda en la familia del "rock progresivo". Sin embargo, Wim Mertens opta por utilizar conjuntos de orientación clásica (al igual que Glass, Nyman, etc.), así como una combinación personal de piano solista y voz que es totalmente única. 

El comentario de Mertens de que su música procede de generaciones de tradición resulta bastante cierto. Su padre, Henri Mertens, no era un músico profesional, pero era un músico que llenaba su hogar de música constantemente (e incluso grabó un disco). Era cantante y tocaba el piano. "Gracias a mi padre entré en contacto con la música de modo espontáneo", dice Mertens. "Mi hermano y mis dos hermanas - todos nos iniciamos en la música". 

Wim Mertens nació en Bélgica en 1953, cerca de la frontera holandesa, en un pueblo llamado Neerpelt. A la edad de ocho años fue a la escuela de música, donde estudió primero guitarra clásica. Compone canciones desde muy temprana edad. A los doce años ingresó en la Academia de Música de Genk, que terminó a los dieciocho. En la universidad, Mertens asistió al Conservatorio de Música de Bruselas, pero dejó la música por un tiempo y optó por estudiar ciencias sociales y políticas y comunicación. Con veintidós años volvió a la universidad principal de Lovaina, en la parte flamenca de Bélgica, para estudiar Musicología, y más tarde se sumergió en la Música Contemporánea en la universidad de Gante. Su interés por la música clásica moderna se tradujo en la redacción de un libro, American Minimal Music, que fue publicado en lengua flamenca en 1980 por la editorial Kahn, y posteriormente en inglés en Estados Unidos y el Reino Unido en 1983.  El libro de Mertens constituía un inteligente análisis de la obra de compositores como Philip Glass, Steve Reich y Terry Riley.  Naturalmente, estos compositores fueron las principales influencias musicales de Mertens. 

"Estos nombres fueron influencias, sí, pero lo más importante fue que cuando fui a estudiar la situación del lado europeo de la música en los años 70, por muchas razones sentí que en ese momento no tenía un plan para empezar a grabar o componer. Sentía que la música de vanguardia europea no era lo que yo estaba buscando. No era mi punto de partida, tenía que encontrar mi información en otro lugar. Sin embargo era imposible escapar a la influencia de esa escuela. Alejarme de la experiencia Europea me ayudó a definir mi propia música. Cuando escucho música -pasé por toda la vanguardia europea, pero también escucho música americana y jazz contemporáneo -Monk, Steve Lacey, etc. También escucho música medieval. Durante tres años trabajé como periodista musical y... ¡tenía que escuchar de todo!" 

Mertens comenzó a grabar en 1980 con el nombre de Soft Verdict. "Fue un nombre de artista que usé de 1980 a 1984," explica él. "Soft Verdict era el nombre que utilizaba para presentar mi música." (Desde entonces, los álbumes de Soft Verdict se han reeditado con el nombre de Wim Mertens.) "Mi primera grabación de estudio fue producida por el estadounidense Peter Gordon. Era un sencillo llamado "At Home/Not At Home". Él fue quien me inició en el estudio de grabación comercial. Soft Verdict no era un grupo, pero utilizaba bajo, batería, saxofón, arpa, vibráfono, piano, guitarra... el arpa procedía de mi experiencia con la guitarra clásica, y el saxofón hacía lo que finalmente llegué a hacer con mi voz. El nombre surgió de la contradicción de las palabras: un veredicto no es algo suave, así que me gustó esa contradicción." 

Wim Mertens es quizás más conocido en Estados Unidos por dos álbumes publicados en el sello New Age Windham Hill: Close Cover, en 1986, y Whisper Me, en 1988. (Mertens también es conocido en Estados Unidos por su partitura para la película de Peter Greenaway de 1987, The Belly of an Architect).  Ambos álbumes de Windham Hill eran antologías de obras extraídas de los álbumes belgas originales de Mertens publicados entre 1982 y 1987. Su pieza insignia, Close Cover, una canción hermosa e inquietante compuesta para piano y orquesta, apareció en una buena cantidad de samplers y antologías de Windham Hills. Desgraciadamente, estos dos álbumes no llegaron a ninguna parte, y la discográfica decidió no seguir contando con el artista (ambos títulos están ahora descatalogados). Fueron las compilaciones de Windham Hill las que atrajeron a los pocos oyentes estadounidenses a la música de Wim Mertens. Sin embargo, los verdaderos tesoros se encuentran en sus obras posteriores a 1986. Los que conocen y se interesan por la música de Wim Mertens han tenido que buscar por todas partes en las tiendas de importación, en Internet o incluso en el extranjero para encontrarla. 

Lo más extraordinario es que este prolífico compositor ha publicado casi sesenta álbumes entre 1980 y la actualidad, ¡sin contar las recopilaciones! 

La obra de Mertens puede clasificarse fácilmente en tres categorías musicales distintas. La primera es su obra de conjunto, que es posiblemente la más interesante y accesible. Desde su primer álbum en conjunto, Vergessen (1982), a su nuevo CD, Charaktersketch (2015), Mertens ha rebasado los límites del grupo musical al utilizar instrumentos de metal y de cuerda como percusión. Utilizando menos repeticiones que sus contemporáneos, Mertens supera a Glass y Nyman con piezas de gran energía, llenas de tensión e increíblemente rápidas, como la de menos de dos minutos de duración titulada Watch! (del álbum de 1989's Motives for Writing)—un corte recomendado para introducir a alguien a la música de Wim Mertens. Watch!" es una pieza especial", dice Mertens. "En un minuto y medio tienes este tipo de emoción en ella que va más allá de la expectativa normal que tienes de una pieza tan corta.  Hoy en día lo hacemos en directo. Tengo una nueva banda formada por trombón bajo, trompeta, dos saxofones, piano y batería, y últimamente estamos de gira." 

Al mismo tiempo Mertens es capaz de crear melodías inquietantes y de gran belleza, como Au Delá du Fleuve perteneciente a Integer Valor (1998). A veces hay un elemento de tristeza tan inexplicable en la música que te hace dejar de hacer lo que sea y simplemente escuchar". "Sí", asiente Mertens, "mucha gente ha mencionado la cualidad de la tristeza en mi música. No puedo negarlo, pero tampoco puedo confirmarlo. Para hacerlo, estaría demasiado inmerso en ella, o tendría que identificarme con ella. No tengo la suficiente distancia para decir sí o no.  Probablemente, esa emoción que sientes es algo que has sentido de alguna otra manera en tu vida, y la música la ha aprovechado de alguna manera", explica. 

Todas las obras para conjunto de Mertens combinan diversos instrumentos (normalmente con un piano a la cabeza), y a veces la voz, para crear una progresión continua de texturas musicales de temática similar. De toda la música de Mertens, se recomienda que el oyente principiante comience con cualquiera de los CD de conjunto—especialmente Struggle for Pleasure (1983), Motives for Writing (1989), Shot and Echo (1992), Jardin Clos (1996), Integer Valor (1998, o la pieza épica de larga duración, Integer Valor Integrale  from 1999), Skopos (2003), Receptacle (2007), Zee Versus Zed (2010), A Starry Wisdom (2012), When Tool Met Wood (2013), o su obra más reciente, Charaktersketch (2015). 

La segunda categoría de la música de Wim Mertens entra en el ámbito de los "solos de piano y voz". Mientras que estas obras pueden clasificarse más fácilmente como "New Age", Mertens ha aportado algo totalmente único y personal al concepto. Canta con su característica voz de contratenor agudo, utilizando un lenguaje personal cuidadosamente elaborado e imaginario que se improvisa sobre las piezas estructuradas de piano. En una primera escucha, esto podría resultar bastante extraño. Sin embargo, las escuchas repetidas dan lugar a una conexión subconsciente entre el compositor y su público que, en última instancia, pasa a un nivel puramente emocional. Al final, no importa que uno no entienda las palabras que está cantando. Es la intensidad emocional de los fraseos lo que finalmente afecta al oyente. Si Jon Anderson de Yes utiliza las letras y su propia voz como "un instrumento", Wim Mertens hace lo mismo de una forma mucho más original y dinámica. 

"Las palabras no están relacionadas con un solo idioma", dice Mertens. "Puedo utilizar diferentes idiomas, incluso puedo cantar con frases o palabras en inglés. Utilizo nombres de amigos, o frases, o lo que sea. También escribo fonéticamente para que lo canten otros cantantes. Desde finales de 1984, empecé a usar la voz y a cantar en este tipo de lenguaje. Lleva décadas así. No sé de dónde viene. Lo creé yo, fue una forma espontánea de cantar. Probablemente tenga que ver con el hecho de que Bélgica es un país de lenguas mixtas - hay francés, hay neerlandés/flamenco, alemán - y probablemente también necesitaba una lengua que fuera propicia para los sonidos musicales. Podía acentuar la dinámica y ser muy libre para hacer lo que quisiera. La mayor parte de mi música está escrita, pero el canto es el único elemento que cambia o se improvisa en los conciertos. Mientras que la instrumentación es constante, la voz puede cambiar cada noche." 

¿Este lenguaje cuenta una historia? "No puedo imaginarme que las palabras no cuenten una historia, pero a la vez, si son habladas no existe un cariz tan narrativo como los que conocemos de las canciones pop de hoy en día. A veces la gente me dice que utilizo la voz como un instrumento, pero en realidad no lo creo. Utilizo la voz de forma muy subjetiva. La voz es el tema de la pieza, es el único medio vocal que tengo para expresarme y siempre he utilizado ese lenguaje allí donde estoy. Toda la información está en esa voz. Durante mucho tiempo me daba mucha timidez cantar, y fue algo tentativo al principio.  En realidad cantaba en los coros de “Close Cover,” pero eso era muy sutil. Al principio me sentía cohibido porque canto aquí [señalando su garganta] y no aquí [señalando su diafragma]. Consulté a un especialista para ver si podía dañar mi garganta de esa manera, pero estaba bien. Es una técnica utilizada en la música medieval. Empecé a utilizar el elemento vocal de forma más destacada en el álbum Maximizing the Audience [1984]. Cuando compongo estas canciones, el piano no va antes que la voz ni al revés. Están juntos, siempre juntos. Improviso la música y utilizo diferentes técnicas para sacarla, lo cual es muy difícil. Pero una vez terminada, escribo las partes de piano. A veces añado una segunda pista de piano, como en la canción “Lir” (incluida en Maximizing the Audience). 

Como en sus obras de conjunto, los álbumes de "piano y voz" de Wim Mertens siguen una progresión y son esencialmente partes de una serie que comenzó con A Man of No Fortune and With a Name to Come (1986) y evolucionó hasta la última pieza en esta categoría, Open Continuum (2011). Otros discos notables para piano y voz son  After Virtue (1988), Strategie De La Rupture (1991), Jeremiades (1995), y Un Respiro (2005). 

La tercera categoría de la música de Mertens sólo podría denominarse música experimental de vanguardia de carácter épico. Esta clase de obra del compositor es la más ambiciosa y la más difícil de entender. Algunos críticos podrían calificar estas piezas de "autoindulgentes", "fastidiosas" o incluso "ampulosas". Sin embargo, en realidad son expresiones honestas de una naturaleza minimalista llevada al extremo. Se trata de magnánimos y complejos "ciclos" a tres y cuatro partes, compuestos para distintas configuraciones para piano solo, viento madera o metal solo, o conjuntos de música de cámara. A menudo, la música está escrita para una instrumentación inusual que utiliza grabaciones multipista: doce flautas de pico, diez trombones bajos o trece clarinetes. 

De hecho, el primer álbum grabado por Wim Mertens, For Amusement Only (1980), no incluye ningún instrumento musical, sino que los sonidos están producidos por máquinas de pinball—editado y construido para formar patrones rítmicos y melódicos. "Fue en 1979-1980, y yo no había escrito nada. En ese momento no podía imaginar que sería un artista discográfico comercial porque no tenía experiencia con músicos clásicos ni con un estudio. Amberes, en Bélgica, importaba máquinas de pinball fabricadas por Bally. Teníamos un proyecto con unos amigos de allí y escuchábamos esos sonidos. Los grabábamos y editábamos y utilizábamos la máquina Nagra, la única grabadora profesional que había en las emisoras de radio de todo el mundo en aquella época. Yo trabajaba entonces para la radio nacional y grabábamos muchas horas y utilizábamos títulos como "Space Invader" y "Fireball", que eran nombres reales de juegos de pinball. Creo que fue una forma interesante de utilizar sonidos que ya estaban ahí. Bally International me cedió dos o tres máquinas durante una larga temporada, y representamos las piezas en un programa multimedia en Bélgica, Holanda y Francia. Utilizamos una combinación de vídeo y cintas y la manipulación de las propias máquinas. Fue mi primer trabajo importante. El título procedía de la etiqueta de advertencia de las máquinas—'For Amusement Only.'" 

El álbum de 1985 Instrumental Songs prosiguió el trabajo experimental, utilizando riffs interpretados íntegramente con un solo instrumento de viento. Luego llegaron los conjuntos de proyectos épicos y ambiciosos que terminaron por reunir treinta y siete discos de música—Alle Dinghe (1991), Gave Van Niets (1994), Kere Weerom (1999), and Aren Lezen (2001). (Todas estas obras están ahora disponibles en la caja titulada QUA (2009). La enormidad de los proyectos abruma incluso al propio compositor. Se trata de obras audaces y desconcertantes. Por ejemplo, un disco entero (de aproximadamente una hora de duración) de Gave Van Niets consiste en su totalidad de un multipistas de trombón de bajo del virtuoso Eddy Verdonck. Decir que la música es ligeramente inaccesible es quedarse corto; sin embargo, hay una fuerza y una energía en las composiciones que sin duda resulta sorprendente.  (Personalmente, estas obras me parecen una perfecta música de fondo para escribir). 

"Creo que fui muy lejos en cuanto a la definición del lenguaje musical y las sintaxis musicales", reflexiona. "Era un proyecto muy ambicioso y siempre he dicho que no me interesaba realmente la música como tal; es otra cosa que no puedo definir. No manejo el lenguaje musical, es más bien un intento de tocar mi inteligencia personal más allá de la música. La música es muy irracional, es un enfoque diferente". 

Desde luego los cuatro ciclos épicos de QUA están destinados a los oyentes más aventureros y maduros. 

Quizá haya que añadir una cuarta categoría para Wim Mertens. En 1997, publicó un álbum de guitarra clásica en solitario llamado Sin Embargo. Es un álbum tan apacible y tranquilo que probablemente se disfrutaría mejor con una de las famosas cenas gourmet de Bélgica y unas cuantas botellas de buen vino. "Ese disco salió en 1997, pero se grabó en 1991. Se quedó en algún sitio durante varios años. Ahora confío cada vez más en la guitarra en los arreglos con la música de conjunto".               

El trabajo de Wim Mertens para el cine y el teatro abarca todas estas "categorías". "He hecho varias películas, pero la mayoría de ellas nunca se han visto fuera de Bélgica. Trabajé con Peter Greenaway en 1986 para The Belly of an Architect. Sólo la mitad de la música se compuso para la película. La otra mitad fue escogida de piezas existentes que habían aparecido en mis álbumes publicados hasta ese momento. La música era diferente a la que hacía en otras películas. [Greenaway suele contratar a Michael Nyman para la partitura de sus películas] La música era menos conceptual, pero es que la película también lo es".  Además de la obra cinematográfica, Mertens compuso la música para la representación de 1984 de Power of the Theatrical Madness (El poder de la locura teatral), de Jan Fabre, en la Bienal de Venecia, y otras obras para el escenario. Una recopilación de muchos de los trabajos de Mertens para el cine se recogió en el juego de 3 discos Music and Film (2009). 

Entonces, ¿por qué no se ha descubierto en Estados Unidos a un compositor tan prolífico y dinámico? Mertens sacude la cabeza. "La mayor parte de mi público ha estado específicamente en Italia. España es un lugar muy bueno, y también Grecia y Portugal. Por qué yo, siendo un tipo tan nórdico, tengo tanto éxito en estos países mediterráneos, no lo sé. Soy bastante conocido en Alemania, Holanda y, por supuesto, en Bélgica. Tengo fans en Inglaterra. En cuanto a Estados Unidos... ¿no se he tenido suficiente exposición, tal vez? No lo sé. Siempre espero que un día suceda. ¿Es mi música demasiado europea? No lo creo". 

La falta de éxito en Ámerica no parece molestar mucho a Mertens, dado que publicar casi sesenta discos en treinta y cinco años ya es un logro formidable de por sí. Cuando se le pregunta qué otras actividades ocupan su tiempo además de la música, Mertens se encoge de hombros y responde: "De todos modos, la literatura siempre me ha interesado más que la música." 
  
Los lectores interesados en degustar algo de la música de Wim Mertens podrían empezar con la compilación de 3 discos de 2008, "Platinum Collection", una antología que contiene algunos de los momentos más memorables de las obras de conjunto y de piano/voz del compositor. Para más información puedes visitar la página web oficial

Aquí tienes algunos temas en YouTube: 

Struggle for Pleasure

Often a Bird

La Fin de la Visite

We Are the Thieves

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